Octubre es el mes del terror, las arañas, las brujas, los fantasmas, las calabazas con dientes y ojos temerosos. Pero el miedo está presente en la vida de tu hij@ no solo cuando llega Halloween. El miedo infantil es parte del crecimiento de l@s niñ@s, expresa una mezcla entre el instinto de supervivencia y la incontenible imaginación que acompaña el aprendizaje a través del juego.
En esta ocasión queremos compartir algunos tips acerca del miedo infantil: ¿cuándo aparece?, ¿por qué?, qué hacer con ese miedo, cómo acompañar a nustr@s hij@s en esos momentos poniendo su atención en actividades lúdicas.
¿Cuándo aparece el miedo infantil y por qué?
El miedo infantil aparece, por lo general, entre los 3 y los 6 años de edad. Durante esa etapa l@s niñ@s todavía no comprenden el mundo que les rodea y tampoco han alcanzado la madurez necesaria para distinguir el mundo real de lo imaginario. De todas formas, como en cualquier otro momento de su infancia en el que pueda sentir miedo e inseguridad, la clave más importante es acompañarl@s y que sientan tranquilidad, seguridad y confianza.
Juegos de monstruos: adiós miedo infantil
Como siempre indica la psicología, hablar de las cosas hace que seamos conscientes de ellas y por lo tanto que podamos resolverlas, ¿verdad? Pues con los miedos de nustr@s hij@s ocurre algo similar.
Si l@s peques tienen miedos de los monstruos, brujas o de otros seres imaginarios es muy importante que de ello se hable. Aprovechar el juego como terapia, como una forma de divertirse y superar ese reto, puede ser una muy buena estrategia.
Octubre nos parece el mes más adecuado para proponeros este ejercicio en casa, ya que todos los espacios que visitamos (el cole, los centros comerciales, jugueterías, etc.) estarán a partir de ahora decorados para la ocasión: ¡llega Halloween! Incluso os animamos a decorar vuestra propia casa, a l@s peques les encantará hacerlo en familia.
A continuación, os presentamos una lista de juegos que pueden poner en práctica con vuestr@s hij@s durante los próximos días, y ayudarles a superar sus miedos.
Adiós miedo infantil 1: Juguemos a los sustos
Entre los seis y los nueves meses los bebés comienzan a jugar a esconderse para sorprender a las personas a su alrededor. Según estudios de psicología infantil, este juego es una buena herramienta que les ayuda a manejar la angustia que les provoca no ver a su mamá, papá o personas cercanas a su entorno. Luego se alegran mucho cuando los ven aparecer otra vez, ya que los bebés no son conscientes de que ellos siguen ahí, escondidos detrás de la prenda de ropa, por ejemplo.
Aprendido este mecanismo de gestión de la angustia y la ansiedad, jugar a los sustos con o sin disfrazarnos puedo resultar de mucha ayuda para resolver en parte y de momento este miedo infantil. Es importante aclarar que los miedos van y vienen, y que también cambiar según el momento vital de l@s niñ@s.
Adiós miedo infantil 2: Dibujemos un monstruo terrorífico
El dibujo es otra maravillosa herramienta de expresión. Es otro canal de comunicación con nuestr@s hij@s que nos puede brindar mucha información acerca de cómo se sienten.
Pregúntale a tu peque cómo se imagina que es un monstruo. Luego, puedes proponerle que dibuje sus monstruos, cómo los ve o se los imagina. De esta manera canalizará esa ansiedad que el temor a lo desconocido le provoca, y traspasará la barrera entre lo imaginario y lo real simplemente jugando.
Adiós miedo infantil 3: Jugar con sombras
Como esta etapa del miedo infantil está fuertemente asociada a la imaginación, os recomendamos jugar con sombras. Sí, muchas veces sucede que el movimiento de los árboles refleja una sombra que se mueve durante un momento y eso capta su atención a través de la ventana. ¡Entonces l@s peques se mueren de miedo!
Enseñarles a jugar con sombras es otra opción divertida y terrorífica para ayudar a nuestr@s hij@s a superar algunos miedos.
No obstante estos juegos, si adviertes que durante la infancia hay algún miedo que impide que tu pequeñ@ no pueda desarrollar su vida y actividades con normalidad, no dudes en consultar a su médico.